|
LIMON
|
|
LIMÓN
|
||
![]() |
El fruto (pericarpio y pulpa). Pericarpio: Aceite esencial*
(hasta un 2,5%) de composición compleja: (+)-limoneno, pineno,
citral (mezcla de neral y geranial), citronelal, terpinol, canfeno, felandreno,
cumarinas (limetina, bergamotina), flavonoides (neohesperidósidos
y rutinósidos). Vitamina C, carotenoides, mucílagos, oxalato
cálcico.
Pulpa: Abundante pectina, azúcares, ácidos cítrico, ascórbico, málico, flavonoides. El aceite esencial es antiséptico, eupéptico, carminativo y diurético, actividad reforzada por la presencia de flavonoides (citroflavonoides) que, además, ejercen una actividad vitamínica P: venotónica, vasoprotectora (reducen la permeabilidad capilar y aumentan su resistencia. La pectina tiene un efecto hemostático local, antidiarréico y protector de la mucosa gastrointestinal. Se considera además antianémico, antiemético, antipirético, analgésico, remineralizante y antiesclerótico. En uso externo es antiséptico, cicatrizante, hidratante y demulcente. Varices, hemorroides, fragilidad capilar, flebitis, arteriopatías, retinopatías, hipertensión. Estados en los que se requiera un aumento de la diuresis: afecciones genitourinarias (cistitis, ureteritis, uretritis, pielonefritis, oliguria, urolitiasis), hiperazotemia, hiperuricemia, gota, hipertensión arterial, edemas, sobrepeso acompañado de retención de líquidos. Resfriados, gripe, convalecencia. Inapetencia, dispepsias hiposecretoras, meteorismo, hiperacidez gástrica, disquinesia hepatobiliar, vómitos, diarrea, oxiurasis. Prevención del escorbuto. En uso tópico: aftas, estomatitis, anginas, blefaritis, conjuntivitis, otitis, vulvovaginitis, distrofia de la mucosa vaginal, heridas, piel seca, ictiosis, psoriasis. |
|
|
|
||